Convivimos con el agua

La adaptación al cambio climático requiere un nuevo enfoque hacia las infraestructuras: hay que pasar del control a la convivencia con las dinámicas del agua. Tenemos que activar estrategias de resiliencia y atender a las variables lentas para convivir con la modificación de caudales fluviales y subidas del nivel del mar.

El futuro del ecosistema ciudad-puerto-territorio se encontrará totalmente condicionado por los impactos del cambio climático. Los entornos litorales constituyen uno de los espacios con mayor exposición a los efectos adversos del cambio climático: aumento del nivel del mar, intrusión salina, riesgo de inundaciones, tormentas o avenidas.

Los puertos, además, juegan un papel central en esta situación; por un lado, suponen una alteración de la línea de costa que amplifica algunos de estos riesgos, pero también son el límite donde potencialmente se pueden dar las soluciones para proteger las comunidades urbanas y algunas de sus principales infraestructuras de estos riesgos.

Estas tres cuestiones: la afección a ecosistemas, la erosión y la intrusión salina, son tres de los efectos del cambio climático en el litoral. Y los puertos amplifican las dinámicas naturales del cambio climático en el litoral.
Miriam García García
Doctora arquitecta, paisajista, urbanista y directora de LAND LAB
Hay algunos departamentos de la ciudad muy implicados en la adaptación a la subida del nivel del mar, porque tienen activos en riesgo. También hay otras agencias de la ciudad que están trabajando de forma conjunta para desarrollar un marco coordinado de principios sobre cuáles son los activos que la ciudad necesita actualizar y adaptar. Actualmente, nosotros [el Puerto de San Francisco] estamos iniciando las conversaciones con el sector privado para empezar un proceso de pedagogía sobre posibles inversiones necesarias que también tendrán que planificar.
Diane Oshima
Directora de Planificación y Medio Ambiente del Puerto de San Francisco (2017-2021)

Para asegurar la adaptación a los cambios que están por venir, se requiere un enfoque de sistemas interdependientes y solidarios, donde la infraestructura portuaria participa del territorio litoral como parte del sistema socioecológico abierto. Las medidas de adaptación al cambio climático se tendrán que diseñar contemplando todas las externalidades e impactos de la configuración del ecosistema.

Para valorar los efectos de cualquier transformación, tenemos que considerar estos entornos abiertos, son sistemas socioecológicos abiertos (...) Sin entender este dinamismo y el en torno al sistema, no podremos abrazar los retos de adaptación.
Miriam García García
Doctora arquitecta, paisajista, urbanista y directora de LAND LAB

El desarrollo de los puertos tendrá que estar influido también por esta mirada, no solo la adaptación de las infraestructuras actuales. Cualquier proyecto de transformación tendrá que plantearse en clave ecosistémica para ser resiliente. Esto implica incluir en su proceso de diseño los cambios y proyecciones de variables lentas para evaluar los riesgos derivados del cambio climático. Por ejemplo, ser capaz de evaluar las modificaciones futuras de la deriva litoral y sus implicaciones a largo plazo o las implicaciones del aumento del nivel del mar sobre las infraestructuras.

Además, el puerto del futuro requerirá la adaptación de las soluciones ingenieriles actuales para integrar soluciones menos duras, basadas en la naturaleza y su capacidad de regeneración que incorporan un mayor potencial de adaptación por ellas mismas.

Metodológicamente, uno de los criterios para abrazar la resiliencia ante los efectos del cambio climático es tener en consideración las variables lentas del cambio climático, es decir, que la subida gradual del nivel del mar, la erosión, la intrusión salina o la degradación de los ecosistemas se tienen que tener en cuenta a 2045, por ejemplo, y a 2100. Cualquier trabajo que no se plantee así, no se puede considerar resiliente ni adaptativo, porque no está teniendo en cuenta los efectos a largo plazo.
Miriam García García
Doctora arquitecta, paisajista, urbanista y directora de LAND LAB
Lo más interesante sobre [las] soluciones blandas, en vez de las duras, es que no son binarias. Cuando pensamos, por ejemplo, en una barricada o una presa, están o cerradas o abiertas. Pero, las soluciones menos duras son mucho más graduales. Pueden ayudar a atenuar las olas porque absorben parte de los impactos. Y además, cuando se dañan, no significa que estén totalmente destruidas, el sistema está a salvo, es un sistema vivo que se regenera por sí mismo.
Stefan Al
Arquitecto, urbanista y profesor en la Universidad de Columbia

Claves de actuación

  • Tener un Plan de resiliencia costera que genere actuaciones para adaptar las infraestructuras portuarias a los efectos del cambio climático.
  • Evaluar los impactos ambientales y de transformación de los ecosistemas derivados de la infraestructura portuaria en periodos de tiempos largos para incorporar las variables lentas -por ejemplo, a 2045 y 2100-.
  • Investigar y diseñar nuevas soluciones basadas en la bioengeniería para la adaptación al cambio climático. Incorporar colaboraciones entre universidad-sector público-sector privado para generar soluciones innovadoras con impacto positivo.
Testimonios
Diane Oshima

Directora de Planificación y Medio Ambiente del Puerto de San Francisco (2017-2021)

Miriam García García

Doctora arquitecta, paisajista, urbanista y directora de LAND LAB

Stefan Al

Arquitecto, urbanista y profesor en la Universidad de Columbia

Ideas del mismo ámbito

X
La adaptación al cambio climático requiere un nuevo enfoque hacia las infraestructuras: hay que pasar del control a la convivencia con las dinámicas del agua. Tenemos que activar estrategias de resiliencia y atender a las variables lentas para convivir con la modificación de caudales fluviales y subidas del nivel del mar.
Saber más →

Convivimos con el agua

Con
Diane Oshima
Miriam García García
Stefan Al
XI
Apostamos por la viabilidad de la actividad logística y de transporte e intensificamos los compromisos hacia la mitigación del cambio climático. Descarbonizamos la actividad propia y activamos estrategias para acompañar mejoras en el contexto.
Saber más →

Reducimos la huella ecológica

Con
Fredrik Lindstål
Diane Oshima
Laleh Khalili
XII
Si pensamos el frente litoral como un espacio público de la ciudad este tiene que ser accesible, inclusivo y saludable. Por eso, su materialización debe potenciar la reducción de desigualdades de salud a su entorno y garantizar la calidad del aire, la conexión con el agua y la apropiación ciudadana.
Saber más →

Entendemos el frente litoral como un activo de salud y bienestar

Con
Katy Fox-Hodess
Stefan Al

Conoce los ámbitos